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INGENIERÍA INDUSTRIAL
METODOLOGÍA DE LA ENSEÑANZA
El considerar los problemas básicos como punto de partida posibilita una actividad autogestionaria que permite aproximarse a las situaciones problemáticas realizando los procesos característicos de la profesión.
Esta forma de enfocar el estudio conduce a la integración, superando la separación ya que toda área del saber es un conjunto coherente de conocimientos interrelacionados y un conjunto de procedimientos, con los cuales se construyen los paradigmas.
La organización del Plan de Estudio por áreas permite ordenar la cátedra en campos epistemológicos, su organización depende únicamente de un criterio científico que marca los límites. Se incluye la figura del profesor por áreas que permite una organización más ágil para flexibilizar el cumplimiento anual de tareas de los docentes, dando a estós una posibilidad cierta de interactuar en trabajos interdisciplinarios.
Si partimos del concepto de tecnología y del aprendizaje como construcción, no podemos aceptar una separación arbitraria entre Teoría y Práctica, la propuesta es acercarse a los problemas básicos de la Ingeniería, integrando teoría y práctica al modo de trabajo profesional. Es necesario encarar lo teórico - práctico como forma de producción de conocimiento, considerando la práctica como praxis y no como aplicación.
Al seleccionar las estrategias se debe tener en cuenta que:
» Un estudiante se va a formar como profesional, realizando los procesos característicos de la profesión.
» Un estudiante se formará como pensador de problemas básicos dando origen a su carrera, si se enfrenta con ellos desde el principio.
Las actividades deben seleccionarse en función de los problemas básicos de Ingeniería y ser representadas como situaciones problemáticas, que generan la necesidad de búsqueda de información y de soluciones creativas.
De acuerdo con las etapas del cursado, las actividades se presentarán con mayor nivel de exigencia, profundidad e integración. Por lo tanto se planificarán las actividades tendiendo a la observación, investigación, realización de informes, el planteo de situaciones problemáticas que impliquen el análisis, síntesis e integración, la búsqueda de información bibliográfica y el uso del método científico, generando relaciones y nuevos interrogantes para acceder a nuevos aprendizajes.
La ejecución de procesos y procedimientos que garanticen un nivel de elaboración de conocimientos, requiere del estudiante un cierto tiempo de acción, ese tiempo debe ser planificado partiendo del nivel de desarrollo del alumno, el inicio de un nuevo aprendizaje se realiza a partir de los conceptos, representaciones y conocimientos que ha construido el alumno en el transcurso de sus experiencias previas. Estos conocimientos le sirven de punto de partida e instrumento de interpretación de la nueva información.
El nuevo material de aprendizaje debe relacionarse significativamente, para integrarse en su estructura cognoscitiva previa, modificándola y produciendo un aprendizaje duradero y sólido.
Si se producen aprendizajes verdaderamente significativos, se consigue uno de los objetivos principales de la educación: asegurar la funcionalidad de lo aprendido.
Se hace necesario plantear como problemas las situaciones de aprendizaje, de tal modo que las posibles soluciones generen relaciones y nuevos interrogantes para nuevos aprendizajes.
Este tipo de actividades posibilitan la tranferencia a nuevas situaciones cada vez más complejas desarrollando soluciones creativas.
Estas situaciones de aprendizajes pueden ser planteadas en todas las materias. El tronco integrador es la instancia en que esa estrategia es esencial para que los conocimientos adquiridos por el estudiante en las diferentes materias, tengan una real integración y adquieran una mayor significación.
Evaluación del Aprendizaje
Es necesario incorporar la evaluación educativa al desarrollo curricular y al servicio del proceso enseñanza - aprendizaje en toda su amplitud, es decir integrada en el quehacer diario del aula y de la Facultad, de modo que oriente y reajuste permanentemente tanto el aprendizaje de los alumnos como los proyectos curriculares.
Es importante considerar la evaluación como parte del proceso educativo, para no entenderse de manera restringida y única como sinónimo de examen parcial o final puntuales.
La evaluación adquiere todo su valor en la posibilidad de retroalimentación que proporciona se evalúa para:
- Mejorar el proceso de aprendizaje.
- Modificar el plan de actuación diseñado para el desarrollo del proceso.
- Introducir y programar los mecanismos de correcciones adecuados.
- Programar el plan de refuerzo especifico.
Desde este punto de vista, la evaluación es un proceso que debe llevarse a cabo en forma ininterrumpida.
Con este enfoque formativo, cualitativo y personalizado es posible hablarse propiamente de evaluación educativa, pues contribuye al logro de metas propuestas.
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